Los drones robóticos equipados con ventosas pueden volar, nadar o hacer autostop

Según sus creadores, un dron robótico que puede viajar por el aire y el agua y adherirse a objetos más grandes con una ventosa podría ser útil para etiquetar animales salvajes.

La ventosa se inspiró en el pez rémora, que se une a criaturas marinas más grandes en una relación simbiótica en la que la rémora come parásitos que irritan a su anfitrión a cambio de un paseo.

¿Qué tiene que decir el Creador?

Según el creador, su pensamiento inicial fue “encontrar un punto donde pudieran vencer a la naturaleza”.

Luego tuvo la brillante idea de crear un robot que no solo puede nadar y permanecer bajo el agua, sino también volar y permanecer en el aire. Sin embargo, no creemos que ningún animal sea capaz de hacerlo.

El creador y sus colegas crearon una réplica impresa en 3D de una ventosa de pez remora. La pequeña almohadilla similar a la goma tiene un diseño segmentado que le permite crear un sello hermético incluso cuando parte de ella no está en contacto con una superficie.

Se puede crear una fuerte succión cambiando el volumen de cada segmento después de que se haya formado un sello, hidráulicamente en el robot, pero mediante contracciones musculares en el pez.

También se inspiraron en la capacidad de los martines pescadores para volar en el agua y atrapar presas plegando las alas cuando golpean la superficie. los drones Los rotores tienen palas articuladas que se pliegan y despliegan automáticamente a medida que las RPM cambian entre las altas velocidades requeridas para el vuelo aéreo y las velocidades más bajas requeridas para el vuelo acuático.

¿Qué sucedió durante las pruebas de laboratorio?

En las pruebas de laboratorio, el dron de 40 centímetros de largo y 40 centímetros de ancho se adhirió con éxito a un robot sumergible en movimiento, se desplazó durante un corto tiempo y luego se separó. Usó alrededor del 5% de la potencia que habría usado bajo su propia propulsión mientras estaba conectado.

También puede subirse a objetos en el aire, donde usa alrededor del 2% de la energía necesaria para volar por sí solo. En un solo viaje, el robot puede romper la superficie del agua, volar de manera constante en el aire y resurgir varias veces.

Profundidades máximas

Puede operar a profundidades de hasta 2,2 metros, que están limitadas por sus comunicaciones a bordo con controladores ubicados fuera del agua. Según los investigadores, los futuros dispositivos autónomos podrán operar a profundidades mucho mayores.

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